En el 62 comienza la guerra de Vietnam.
En pleno conflicto, las tropas estadounidenses, que ascienden a 540.000 efectivos, tienen su base en el sur del país. Lo primero que nota el soldado al llegar a Vietnam es su tierra color rojo pardusco. El sol es abrasador y el aire húmedo deja el cuerpo pegajoso. Todo es extraño para los americanos. En cuanto ponen un pie en el país asiático, los envían a la jungla. Allí, comienzan a poner en cuestión los motivos que generaron esta guerra. Pasar por una experiencia tan terrible como ésta sin conocer el porqué, transforma a casi todos los soldados en misántropos.